Una purga de un radiador es parte importante del mantenimiento preventivo habitual de un vehículo.


¿Por qué es importante?

El radiador de un auto elimina el calor que se produce durante el funcionamiento normal del motor. El sistema refrigerante o radiador de un auto mantiene al motor funcionando a una buena temperatura y así lo protege de un sobrecalentamiento que podría dañarlo.

¿Cómo purgar el radiador de tu auto?

1.  Asegúrate de que el motor esté frío ya que el refrigerante puede estar caliente y causarle lesiones.

2. Una vez abierto el cofre, ubica el radiador. Limpia todos los insectos muertos que se encuentren pegados al radiador cepillándolo en dirección de la rejilla.

3. Coloca la bandeja debajo de la válvula de drenaje del radiador y drena el radiador tirando de la manija que se encuentra sobre el grifo.

4. Asegúrate de que las partes existentes que hacen funcionar bien al radiador se encuentran en buenas condiciones:



  • Observa la tapa. Te aconsejamos reemplazarla si el sello de goma o el resorte están desgastados.



  • Verifica las 2 mangueras que salen desde el radiador (una es la que saca el refrigerante calentado y la otra es la que hace entrar el refrigerante frío). Reemplázalas si tienen grietas o si las agarraderas que las sostienen están oxidadas.

5. Una vez que todo el refrigerante viejo se haya drenado, enjuga el radiador colocando una manguera de jardín en el pico de llenado y haciendo correr agua dentro del radiador hasta que se llene. Una vez que esté lleno, saca el grifo y deja que se drene toda el agua nueva.

6. Pon refrigerante nuevo (lo más aconsejable es un 50% de agua destilada con un 50% de anticongelante).

7. Deja que el radiador rebase al encender el vehículo sin tapar el radiador. Haz que funcione 15 minutos y deje que el aire salga del radiador. Agrega tanto refrigerante como sea necesario. Una vez que hayas agregado el refrigerante nuevo, verifica que no haya fugas.