El radiador es parte del sistema de refrigeración de los vehículos. Su objetivo es evitar que el motor del auto se sobrecaliente, para que así trabaje de manera correcta.

Éste, está formado por un grupo de tubos de cobre paralelos que reciben refrigerante caliente que proviene del motor a través del tanque situado en la parte superior. El radiador es encargado de enfriarlo mediante el aire que proviene de las aletas, y es empujado a través del ventilador. Después, una vez frio, el refrigerante regresa a su lugar a través del tanque inferior del radiador.

Mantenimiento:


Limpieza: la limpieza pudiera ser un paso evidente. Sin embargo, es importante hacerlo periódicamente, ya que en él se acumula polvo, barro e insectos.

Limpieza por dentro: lo ideal es elegir un producto especializado para su limpieza interior. Normalmente se echan dentro del sistema de refrigeración y se calienta el motor para que el termostato se abra y el anticongelante fluya por todo el sistema.

Pasos a seguir para la limpieza por dentro:


1. Para empezar, es necesario tener el motor frío, ya que cuando está caliente, la presión y la temperatura dentro del circuito pueden causar que salpique cuando destapemos su entrada.

2.
Vaciar el circuito: para vaciar el radiador es necesario acceder a la parte baja del coche. Allí encontraremos un tapón que permite la apertura del anticongelante. Se deberá quitar el mango que tenga el radiador.

3.
Reciclado: el refrigerante es altamente tóxico, así que es importante que lo pongas en un recipiente sin fugas y lo entregues en un centro de especializado de reciclaje.

4.
Enjuague: una vez vacío, límpialo con agua hasta hacer presión.

5.
Coloca anticongelante nuevo: cierra el tapón y poco a poco coloca el líquido refrigerante. ¡No mezcles anticongelantes ya que puede ser perjudicial para tu auto!